El Trabajo del futuro

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El Trabajo del futuro:

¿Alguna vez, has escuchado hablar de la cuarta revolución industrial? Pues déjame contarte que esta generación será protagonista de ella. Si aún tienes oportunidad de dialogar con el abuelo, tal vez, te cuente del cambio tan drástico que trajo la era industrial. La producción masiva de artículos, la elevada demanda de consumo y el salto económico que conllevó. Las personas audaces, aprendieron oficios que les permitió ser parte de la naciente industria, pero los más visionarios: consiguieron un rol protagónico en ella.

¿Cuál fue la clave?

La capacidad de identificar su postura en el escenario laboral y económico, que se desenvolvía frente a ellos. Esto les dio la pauta de vislumbrar las oportunidades de negocio, algo que el sector obrero, perdió de vista cuando se percató de que el salario, el trabajo de planta y la jubilación, eran suficientes para mantener una casa, una familia y hasta un automóvil. La lección es que siempre habrá tiempo de vacas gordas y tiempo de vacas flacas. Sin embargo, las oportunidades, aunque difíciles de ver, son inamovibles. Actualmente estamos viviendo en la etapa de transición, de esa vieja era industrial, a la era de la tecnología o también llamada de la información. Algunos economistas afirman que ya estamos en ella desde el año 2000.

Hace 30 años recuerdo que acompañaba a un amigo al negocio de sus padres; para pedirles dinero y gastarlo en los videojuegos. Era una planta purificadora de agua, nunca olvidaré, aquella primera impresión. Seis contadores realizando su trabajo con máquinas de escribir y hojas de balance. Ya en ese entonces, la imagen era anticuada. Existía una nueva generación de secretarias capaces de hacer, el doble de trabajo; capacitadas para las nuevas máquinas de escribir eléctricas: y con una mejor presentación. Mi hermana, era parte de esa nueva era de secretarias. 4 años después, cumplí mi mayoría de edad y camino a recoger mi credencial de elector; pase por el lugar donde estaba la purificadora. Lucía en completo estado de abandono. Más tarde, conseguí mi primer empleo en un negocio de creciente popularidad: los cibercafés. Cuando tuve mi primera clase de Excel, comprendí dos cosas. El pánico que la tecnología generó en aquellos contadores, empleados del padre de mi amigo, y cómo fue posible que una sola persona hiciera el trabajo de seis.

Sin embargo, el mundo no paraba de cambiar. Las embotelladoras locales despidieron a miles de empleados sindicalizados, convirtiéndose, en un enorme consorcio que se apoderó del negocio del agua purificada al por mayor. Los automóviles como el Ford LTD, el Chevrolet Impala, Le Baron, el Grand Marquis, que se negaban a dejar de funcionar porque era fácil su reparación y mantenimiento, vieron su fin, con el cambio de gasolina nova, a premium y magna. El tiro de gracia: fue el disparo de los precios aunado, al incipiente crecimiento de la industria automovilística. Y estamos hablando de cosas que sucedieron hace más de 15 años. La gran pregunta es: ¿Qué cambios traerá consigo la era digital?

A lo largo de este pequeño viaje en el tiempo, vemos que el común denominador: es estar a la vanguardia. Algo que en los tiempos del abuelo; no era tan sencillo como hoy día. La mejor manera de prepararse para los cambios, cuya sombra ya se cierne sobre nuestros días, es continuar con nuestra preparación académica. Siempre transitando sobre las vías de la tecnología. Sin embargo, el catalizador de estos dos factores, es en realidad, esa cualidad que tuvieron los viejos emprendedores industriales. La visión. ¿Cuál es tu visión de cara al futuro? Cerramos este artículo, con cuatro consejos que pueden ampliar tu panorama, y ayudarte con esas decisiones tan trascendentales que deberás tomar un día, que cada vez, se siente más cercano.

1.            Educación financiera.

En la era industrial, la educación financiera, solo podía adquirirse a través de la formación académica superior, o bien, trabajando con expertos en el tema. Hoy en día, puedes comenzar desde un bachillerato tecnológico pasando por una licenciatura, e incluso, llegar a cursar un posgrado. Si bien tu idea no es dedicarte a las finanzas, esta nueva era, está conformada por emprendedores. Y vaya que necesitarás saber de inversiones, gastos, ingresos, egresos, pasivos, facturación, impuestos, y un amplio etcétera.

2.            Tener definido tu papel laboral.

Dicen que las personas más felices del mundo; son las que se ganan la vida haciendo lo que más les gusta. Y si además estás bien preparado, tu futuro, pinta de lo mejor.

3.            Preparación académica superior.

Tal vez te preguntes. ¿Para qué tanta preparación si no pienso ser empleado de una gran compañía por siempre? De acuerdo, no serás empleado, pero serás el dueño. Si tu visión carece de los conocimientos: te será muy difícil. Esto es como saber que debes construir un barco para cruzar el océano, pero no tienes idea de cómo hacerlo, ni de encontrar los recursos necesarios para que alguien lo haga por ti. Solo el 1% de los egresados de ingeniería o licenciatura, estudia un posgrado. El mercado laboral y emprendedor, cada vez, requiere más de sus servicios y con un porcentaje tan bajo: no existe competencia. Aquí entra en juego la importancia de contar con una formación no solo académica, sino en la innovación y el emprendimiento, pilares fundamentales del modelo educativo de la Universidad de Oriente, que forma líderes, no sólo capacitados para el trabajo, sino para tener una visión humanista de su entorno, buscando soluciones a problemáticas a través del emprendimiento.

4.            Mentalidad inquisitiva.

Hace algún tiempo: escuche a un profesor decir que la generación actual ya no posee la mentalidad inquisitiva de sus antecesores. Atribuye esto, a los problemas económicos que afectan a las familias, los matrimonios disfuncionales, y la falta de atención a los menores de edad. Además, la tecnología juega un papel importante, dado que el internet, puede estar educando más a los hijos que a los propios padres. El resultado de todo esto, es que, en las escuelas, colegios y universidades, se vive el fenómeno de alumnos que no preguntan nada, y no participan. Perdieron su mentalidad inquisitiva. Esa que todo el tiempo, nos lleva a preguntar. ¿Por qué? ¿Por qué estudiar esta carrera? ¿Por qué otros ganan dinero en casa, y yo soy empleado? ¿Por qué no tener mi propia empresa? Detrás de estas preguntas: están aquellas que hicimos de niños, y que a veces a los padres, parecen sin sentido. ¿Por qué la luna brilla? ¿Por qué el cielo es azul? Mantener esta mentalidad: nos ayudará a transitar todo el tiempo sobre la mejora continua, y afinará nuestros sentidos para no perder las nuevas oportunidades del mañana.

En conclusión: identificar el trabajo y las oportunidades del futuro; depende mucho de las decisiones que tomemos en el presente. Y que el pasado sea un aprendizaje: no una carga.

 

Fuentes consultadas:

Unitec: https://blogs.unitec.mx/vida-universitaria/5-razones-para-estudiar-una-maestria

Gasomex: http://www.gasomex.mx/histotia.html

El Financiero y Manpower:

https://www.elfinanciero.com.mx/economia/7-de-cada-10-jovenes-mexicanos-tienen-dificultad-para-encontrar-trabajo-estudio/

Autor:

ISC Rodolfo Ortega Palos

Difusión posgrados Coatzacoalcos

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