¿Cómo redactar un ensayo académico y no morir en el intento?

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“Para la próxima clase quiero un ensayo…” Esa frase que hace temblar a los estudiantes cada vez que un docente la menciona después de ver una película o leer un artículo en clase.

 

¿A qué se deberá este miedo a los ensayos? Para empezar casi ningún estudiante sabe lo que es y para ser sinceros, los docentes tampoco se ponen de acuerdo. Pareciera que cada quien tiene su propia interpretación acerca de este tipo de texto.

Además, a este desconocimiento acerca de qué es un ensayo, se suma el no saber sobre qué escribir. Cada vez que se abre el procesador de texto y la página en blanco aparece, es como si todas las ideas se borraran de la mente. Pueden pasar horas y la página sigue en blanco, las ideas revolotean en la cabeza, pero ninguna se concreta.

“Mejor lo haré mañana”, “lo haré cuando esté descansado”, se dice el joven auto engañándose porque muy dentro de sí sabe que lo hará en la madrugada de la fecha de entrega. Y es ahí donde comienza el circo de los errores, ya que una de las características principales del ensayo es la revisión. ¡SIEMPRE tienes que revisar lo que redactaste! Volveremos a este punto más adelante, por ahora concentrémonos en la forma del ensayo. 

A grandes rasgos “el ensayo es un texto escrito, generalmente breve, que expone, analiza o comenta una interpretación personal, sobre un determinado tema: histórico, filosófico, científico, literario, etc.…” (Vásquez, 2005). En otras palabras, un ensayo puede tratar sobre cualquier tema y reflejar la opinión del escritor, sin embargo, antes de empezar a escribir como si estuvieras diseñando un meme, considera que hay diferentes tipos, y la forma en como expresas tu opinión cambiará según la clase de ensayo que redactes.

En la universidad es muy común que pidan ensayos argumentativos ya que consisten en presentar ideas respecto un tema específico y explicar con fundamentos si estás a favor o en contra del mismo. Además, son la antesala al anteproyecto de investigación, así que tómalos en serio porque te servirán de práctica para cuando necesites redactar tu tesis.

Para empezar, el ensayo se divide en introducción, desarrollo y conclusión. Según Gamboa (2019), en la introducción presentas la idea principal y el propósito de tu ensayo; en el desarrollo, das lugar a los argumentos, siendo necesario que incluyas citas, fuentes y referencias para sustentar lo que dices; por último, en la conclusión, recapitulas las ideas que presentaste a lo largo del ensayo.

Ahora que identificaste las partes del ensayo ¿cómo redactas uno?

  1. Delimita el tema, hazlo lo más específico posible, de lo contrario, tendrás en tus manos un monstruo de mil cabezas y tu ensayo carecerá de coherencia.
  2. Recopila información. Busca en internet y de preferencia utiliza motores de búsqueda académicos como Google Scholar , Dialnet, Redalyc, Educateca. Ten cuidado con wikipedia,  monografías.com, misbuenastareas y sitios parecidos porque a diferencia de los sitios académicos carecen de rigor científico.
  3. Analiza la información. Puede ser tentador incluir todos los PDFs que descargaste en la lista de referencias para que se vea que le echaste ganas.  No obstante, no todas las fuentes consultadas te serán útiles, así que tienes que leerlas y seleccionar las que respalden tus argumentos.
  4. Bosquejo. Elabora una guía rápida de la estructura que tendrá tu ensayo.  Es decir, una lista de tus ideas y  su orden. Planifica cuáles puntos tocarás en la introducción, qué argumentos y fundamentos mencionarás en el desarrollo procurando que sea un argumento por párrafo; en la conclusión plasma las ideas más representativas del ensayo, además ten listas las fuentes a utilizar en tu ensayo, también, piensa en un título tentativo.
  5. Redacta el borrador. Con base en el bosquejo que elaboraste, comienza a redactar. En esta etapa date vuelo, escribe con lo que leíste y estructuraste en el punto anterior. Ya que si empiezas a corregir mientras escribes, te tardarás más.
  6. Añade las fuentes a tu ensayo. Recuerda apegarte a las normas APA.
  7. Revisa y corrige. Este punto es crucial. Muchas veces por dejar las tareas a lo último, se entregan trabajos con errores absurdos. Así que, para evitar una mala nota, REVISA tu ensayo y CORRIGE. De buenas a primeras lo que escribiste suena bien pero una vez que dejaste pasar un día y lo relees te das cuenta de todos los detalles a mejorar, desde la ortografía, pasando por la inserción de tus fuentes,  incluso hasta la organización de todo el ensayo. No pasa nada, solo corrige y vuelve a revisar. Rinse and repeat. (Tecnológico de Monterrey, 2012)

Después de repetir el paso siete las veces que fueron necesarias por fin terminaste tu ensayo. ¡Felicidades! Ahora cerciórate de guardar antes de cerrar Word, porfas, porfas, porfas.

Recomendaciones finales.

  • Ten en cuenta que en la introducción atraes al lector, mientras que en la conclusión induces a la reflexión. (García, 2019)
  • Aunque suene contradictorio, redacta la introducción y el título al final porque ya sabes de qué se trata tu ensayo y te será más fácil encontrar los puntos claves.
  • Apóyate en quién más confianza tengas y pídele que lea tu ensayo. Puede darte su opinión desde el punto de vista del lector.

Referencias

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